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José Ramón Pardo
Corominas.
Checho Pardo se inicia en el mundo de los Caballos de una
forma más o menos tradicional, toma algunas clases
y empieza a montar, pronto se inicia en él una pasión
que cambiará toda su vida y su forma de entenderla.
No pasa mucho tiempo hasta que se pregunta sobre la forma
tradicional de entender al caballo, muy a menudo llena de
brutalidad o de incomprensión, de este modo se inicia
en una búsqueda de nuevas formas y métodos que
se basen en otras formas de comunicación. En esta búsqueda
conoce el trabajo de Klaus Ferdinand, al que adopta como su
maestro en la distancia y sigue en la medida de lo posible
sus investigaciones y métodos. Incorpora estos al trabajo
con sus caballos en el centro Ecuestre As Ellas, y en el Turismo
Ecuestre. De este modo y a lo largo de unos años investiga
por su cuenta e incorpora técnicas propias encaminadas
a las enseñanzas que imparte a sus alumnos en la Sierra
de Gata, los resultados son buenos y los avances también
pues obtiene caballos confiados y con un alto grado de sumisión
y deseo de acompañar al jinete. Durante este tiempo
Doma una serie de caballos y los resultados son muy buenos
sobre todo con caballos que tienen problemas de comportamiento,
pues es en esta área donde sus métodos se muestran
mas eficaces.
Durante este tiempo sus investigaciones se hacen más
profundas y cada vez desea mas respuestas, es en este periodo
cuando conoce el trabajo de Lucy Rees y si bien al principio
no está muy seguro de que sea la persona adecuada algo
le indica que quizás ella tenga las respuestas que
está buscando, de esta forma realiza con Lucy una serie
de cursos donde percibe que se encuentra a un gran nivel y
encuentra alguna de sus respuestas, es en este punto donde
al igual que sus caballos percibe que necesita mas espacio
y mas amplitud de miras por lo que se traslada al Caserío
de la Ramallosa donde poder compatibilizar sus investigaciones
y el Turismo Ecuestre.
Durante esa etapa regenta estas instalaciones donde imparte
clases, doma caballos y realiza rutas por la Sierra de Gata.
En un afán por acercarse a sus amigos y clientes naturales se traslada a MADRID, desde donde puede dar un mantenimiento y perfeccionamiento mas cotidiano a todos sus alumnos. No obstante, diferentes cursos de perfeccionamiento se
continúan realizando en La Ramallosa o en otras casas rurales. El sitio lo elige el alumno ya que la
filosofía se basa en la enseñanza, no en las instalaciones.
Todo en él es muy natural desde sus métodos
a su persona le gusta enseñar a las personas como si
de caballos se trataran buscando en el interior de su alma
de caballo y tratando de establecer lazos duraderos entre
sus alumnos y el caballo. Gracias
a Lucy.
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